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¿Qué es el CDB y de dónde proviene?

El cannabidiol, también conocido como CBD, es un fitocannabinoide (cannabinoide natural) que se encuentra en las flores de la planta de cannabis. La mayor parte del CBD que se utiliza medicinalmente proviene del cáñamo. Tanto el cáñamo como la marihuana son originarios de Cannabis Sativa, pero son muy diferentes entre sí. Durante años, los cultivadores de cannabis han modificando y perfeccionando diferentes cepas de marihuana para producir altos niveles de THC, distintos sabores e incluso colores variados; pero nunca han tenido que alterar las plantas ya que, de por sí, ya están llenas de CBD. El cáñamo no sólo produce un aceite increíblemente rico, sino que también tiene muchos otros usos interesantes que pueden proporcionar alternativas sostenibles a muchos productos cotidianos.

Hasta la fecha se han encontrado más de 100 fitocannabinoides distintos dentro de las plantas, pero el foco de atención está en el CBD y el THC. Esto se debe, principalmente, a sus propiedades terapéuticas, medicinales y recreativas. Estos dos productos químicos funcionan bien por sí solos, pero cuando se aplican junto con todo el espectro de compuestos provenientes de la planta de cannabis, se revelan las verdaderas capacidades terapéuticas de las plantas.

¿Cómo se aplica esto en la medicina?

En resumen, la razón por la que el cannabis puede ser un tratamiento altamente efectivo para múltiples enfermedades se debe a los sistemas endocannabinoides (ECS) del cuerpo humano. La ECS se compone, en parte, de receptores cannabinoides. Estos receptores reaccionan a compuestos como el THC y el CBD y tienen una relación directa con el Sistema Nervioso Central, el cerebro, el sistema inmunológico y, por lo tanto, con muchas enfermedades. Los estudios han demostrado que, al ser capaces de modular los ECS de nuestro cuerpo, podemos modular eficazmente la progresión de algunas enfermedades.

Aunque el CBD y el THC son compuestos similares, funcionan de manera distinta en relación a los receptores de nuestro cuerpo y tienen efectos diferentes. El CBD, por ejemplo, no tiene un efecto “intoxicante” o “eufórico” del THC y, por lo tanto, se lo considera mucho más seguro y puede aplicarse a una gama más amplia de terapias. Cuando se aplican juntos, el CBD puede contrarrestar los efectos indeseables del THC (como la paranoia, la ansiedad o el nerviosismo) debido a su efecto antipsicótico.

Hasta la fecha, las propiedades medicinales y terapéuticas del CBD son, pero no se limitan a:

  • Antiinflamatorio
  • Analgésico
  • Ansiolítico (antiansiedad)
  • Antiemético (contra el vómito)
  • Inductor del sueño
  • Neuroprotector y Antipsicótico
  • Antitumor
  • Anti hongos y antibacteriano
  • Anti epiléptico

Independientemente de lo que queda por descubrir sobre este compuesto y sus capacidades, lo que sí se conoce actualmente debido a los años de investigación son los resultados positivos, la evidencia clínica y los éxitos médicos y terapéuticos relacionados al uso medicinal del CBD.

Debido a la falta del efecto psicoactivo y su bajo riesgo de acción, el CBD se está convirtiendo en la opción de tratamiento más obvia para muchas personas. Además de la medicina, el CBD y el cáñamo están avanzando a pasos agigantados en la industria de la belleza y el bienestar, con productos que van desde la pasta de dientes hasta el gel de placer unisex. Como no hay ninguna parte de la planta que no pueda ser utilizada, los métodos de extracción son infinitos, así como los métodos de aplicación.

¿Es seguro el CDB?

El CBD es una sustancia segura, no tóxica y no adictiva que, desde su descubrimiento, ha revelado una multitud de propiedades medicinales, terapéuticas y recreativas. La Organización Mundial de la Salud publicó su revisión del cannabinoide en 2018 y encontró que “en los humanos, el CDB no muestra efectos indicativos de ningún abuso o potencial de dependencia”. (OMS, 2018) Como es un riesgo tan bajo en muchos sentidos, el CDB se está convirtiendo rápidamente en una alternativa segura y popular a muchos analgésicos, antiinflamatorios y antidepresivos convencionales.

En una revisión de estudios que se centraron principalmente en el tratamiento de trastornos psicóticos y formas de epilepsia se concluyó el perfil de seguridad de la CDB, siendo de los únicos efectos secundarios negativos notables la diarrea, el cansancio y los cambios en el apetito. En comparación con la medicación convencional actual, el CBD es una opción segura y obvia. Existe una notable falta de estudios continuados sobre la CDB, pero la investigación toma tiempo y recursos y, lamentablemente, en la mayoría de los países todavía está bastante sub-financiada.

Aplicaciones del CBD

Los cannabinoides se pueden aplicar de innumerables maneras, y cada método produce resultados diferentes. En el mercado, los podemos encontrar en forma de aceite puro de CBD, aceite de espectro completo (que contiene CBD, así como todos los demás cannabinoides y compuestos presentes en la planta) o cristales aislados de CBD.

Estos aceites y cristales se pueden utilizar y comericializar en forma de tinturas, cápsulas, gomitas u otros comestibles, cremas, lociones y aceites para vapores.

Los aceites se pueden tomar sublingualmente para un efecto rápido o se añadir a alimentos grasos como por ejemplo el yogur, si el sabor nos resulta demasiado fuerte.

Para problemas más externos como pueden ser el dolor muscular, la piel seca, acné, eczemas y otros problemas dermatológicos, el CBD puede aplicarse directamente como crema o loción en el área. Se puede añadir a champús y acondicionadores para estimular el crecimiento y la salud del cabello, así como a la pasta dental como un antibacteriano natural.

Otra forma de ingerir CBD es tomándolo como té. ¿Cómo? Primero se dejan secar las hojas de cáñamo y luego se desmenuzan. Una vez hecho esto hay que colarlas durante algunos minutos en agua caliente. Agregar algún tipo de grasa ayuda a la absorción del CBD en nuestro estómago/hígado, así que podemos agregar algún tipo de leche antes de beberlo. Este método de consumo es perfecto para una liberación lenta de cannabinoides en nuestro sistema.

La marihuana que ha sido modificada y cultivada para contener altos niveles de CBD también puede ser fumada o vaporizada. Aunque esta es una manera muy rápida de introducir CBD en el cuerpo, no es recomendable por razones obvias de salud.

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